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La República Dominicana cuenta con una estrategia Nacional de de Desarrollo. La misma abarca  cuatro ejes estratégicos:   Desarrollo Institucional,  Desarrollo Social, Desarrollo Productivo y Desarrollo Sostenible.  Cada eje tiene sus objetivos y cada objetivo sus metas.  Un excelente instrumento que no tiene nada que envidiar de otros países.  Sin embargo, los resultados esperados, los que serían posible, se ven continuamente amenazados por aquellos responsables de su ejecución.

El   eje 1 de la Estrategia Nacional  se refiere al  Desarrollo Institucional.  El país busca lo siguiente:

Un Estado social y democrático de derecho, con instituciones que actúan con ética, transparencia y eficacia al servicio de una sociedad responsable y participativa, que garantiza la seguridad y promueve la equidad, la gobernabilidad, la convivencia pacífica y el desarrollo nacional y local.

Fijémonos que se afirma que el horizonte hacia el que nos movemos con la estrategia es tener instituciones eficaces, éticas y responsables.  Sin embargo la práctica política de los gobiernos va en sentido contrario de este objetivo general.   Desde el momento mismo que asumen el poder todas las acciones del gobierno están en función de intereses privados y de la conservación del poder.   Esto significa que el desarrollo nacional queda supeditado a los compromisos  contraídos previamente.     El país y su proyecto nacional pasan a un segundo plano.   El ciudadano y sus derechos quedan suspendidos  frente a esta mala práctica.

La Estrategia Nacional de Desarrollo tiene en el liderazgo  político y en sus seguidores a su propio verdugo.    En manos de ellos es un instrumento inútil. Telón que oculta la lucha por el poder y por la privatización de los recursos públicos.  En otras palabra sirve a la corrupción y a  la impunidad, mecanismo  para  asegurar la continuidad de la facción política que gobierna.

Cuando hablamos de poder también se debe considerar el rol de los grupos económicos que se constituyen en poderes fácticos. En algunos momento de la historia estos han controlado el poder  político, no obstante en las dos últimas década se habla del fortalecimiento de nuevos grupos económicos, o sea políticos convertidos en empresarios que ya son contrapeso a los grupos empresariales tradicionales.

En la raíz de todo esto hay dos factores: el egoísmo humano y la mercantilización de lo público en detrimento del bien común.    La maldad que se apodera del ser humano y se manifiesta como voluntad absoluta de un presidente y de su camarilla. O de un grupo económico y sus accionistas.  La política se queda sin  contenido, pierde su norte como búsqueda del bien común.  No impera la ley que mide a todos por igual. No hay referentes éticos.   El aparato legal es usurpado y utilizado como herramienta económica o política.

En la estructura de la Estrategia Nacional de Desarrollo lo primero es el fortalecimiento institucional y como este está impedido de realizarse, el resto de los componentes queda comprometido por los factores aludidos más arriba.   Al final el Estado y sus instituciones generan una continuidad negativa marcada por la corrupción y la impunidad y no por el fortalecimiento del imperio de la ley para todos que fortalecería las instituciones, el desarrollo social, el desarrollo productivo y el desarrollo sostenible.

Lo dicho hasta aquí plantea al menos dos  desafíos importantes que atañen a toda la ciudadanía.  El primero se trata de la necesidad de conocer y defender la Estrategia Nacional de desarrollo.  La sociedad civil, por ejemplo, debe convertirse en centinela de la misma, aprender a evaluar las ejecutorias del gobierno desde ella.  Y el segundo desafío tiene que ver con conocer y utilizar nuestro cuerpo de leyes para defender y practicar derechos.     Con ello el ciudadano deja de ser un instrumento de la política o de la economía y se convierte en protagonista en ambos espacios de la vida.   De ello se espera una ciudadanía fortalecida a partir de la superioridad en número y del ejercicio de una ciudadanía consciente, madura y responsable.

 

MATRIZ DE LA ESTRATEGIA NACIONAL DE DESARROLLO

 

Eje 1: Desarrollo Institucional.
Un Estado social y democrático de derecho, con instituciones que actúan con ética, transparencia y eficacia al servicio de una sociedad responsable y participativa, que garantiza la seguridad y promueve la equidad, la gobernabilidad, la convivencia pacífica y el desarrollo nacional y local.

 

Objetivos Generales Desarrollo Institucional:
 

a) Administración pública eficiente, transparente y orientada a resultados

b) Imperio de la ley y la seguridad ciudadana

c) Democracia participativa y ciudadanía responsable

d) Seguridad y convivencia pacífica

 

Eje 2:Desarrollo Social

 

Una sociedad con igualdad de derechos y oportunidades, en la que toda la población tiene garantizada la educación, salud, vivienda digna y servicios básicos de calidad, y que promueve la reducción progresiva de la pobreza y la desigualdad social y territorial.
 

Objetivos Generales Desarrollo Social

 

a) Educación de calidad para todos y todas

b) Salud y seguridad social integral

c) Igualdad de derechos y oportunidades

d) Cohesión territorial

e) Vivienda digna en entornos saludables

f) Cultura e identidad nacional en un mercado global

g) Deportes y recreación física para el desarrollo humano

 

Eje3:Desarrollo Productivo

 

Una economía territorial y sectorialmente integrada, innovadora, diversificada, plural, orientada a la calidad y ambientalmente sostenible, que crea y desconcentra la riqueza, genera crecimiento alto y sostenido con equidad y empleo digno, y que aprovecha y potencia las oportunidades del mercado local y se inserta en forma competitiva en la economía global.
Objetivos Generales Desarrollo Productivo
 

a) Economía articulada, innovadora y ambientalmente sostenible, con una estructura productiva que genera crecimiento alto y sostenido, con trabajo digno que se inserta en forma competitiva en la economía global.

b) Energía confiable, eficiente y ambientalmente sostenible

c) Competitividad e innovación en un ambiente favorable a la cooperación y responsabilidad social

d) Empleos suficientes y dignos

e) Estructura productiva sectorial y territorialmente articulada, integrada competitivamente a la economía global y que aprovecha las oportunidades del mercado local.

 

Eje4:Desarrollo Sostenible

 

Una sociedad con cultura de producción y consumo sostenibles, que gestiona con calidad y eficacia los riesgos y la protección del medio ambiente y los recursos naturales y promueve una adecuada adaptación al cambio climático.
Objetivos Generales Desarrollo Sostenible
 

a) Manejo sostenible del medio ambiente

b) Eficaz gestión del riesgo para minimizar pérdidas humanas, económicas y ambientales